Estas navidades, turrón de chocolate


La Navidad, esa época del año que tan bien resume el concepto de "amor-odio", ya está aquí otra vez, y entre la ilusión y la pereza, nosotros nos hemos pasado unas cuantas horas metidos en la cocina, horneando, que es de las cosas que mejor se nos dan. Nuestros mantecados de almendra, que por aquí llamamos quatre iguals, son ya un clásico de varias casas y un par de oficinas. Que nos los quitan de las manos, vamos. Los podéis ver aquí, y descubrir lo fáciles que son de preparar. Exactamente igual que los rollitos de vino, otro clásico entre los clásicos, que publicamos aquí. Por citar sólo dos, porque también nos gusta ampliar el repertorio, en el blog tenéis algún ejemplo más. Este año nos hemos lanzado a la preparación de turrón de chocolate, del de toda la vida, de ese cuya musiquilla resuena en tu cabeza desde que has leído el título de este post. Un turrón que nosotros hemos hecho con moldes comprados a propósito, pero que puedes hacer con cualquier tupper que tengas en casa e incluso con un tetrabrik convenientemente recortado y limpio. Lo que es la receta es una risa de lo fácil que es, y os animamos a innovar, pues no sólo de arroz inflado y chocolateado vive el turrón, aunque siga siendo la opción más clásica y la que al final más triunfa. Las proporciones, que salen perfectas, son del blog cosillas de pasilda, que sigue siendo un sitio muy recomendable.

Vamos allá?




Turrón de chocolate clásico:

Ingredientes (para dos tabletas como las de la foto):

100 gr de manteca de cerdo
300 gr de chocolate con leche
250 gr de chocolate para postres
80 gr de arroz inflado y chocoalteado (choco crispis o similar)

Preparación:

1. Pon música y agua a hervir en un cazo.
2. En otro cazo pon la manteca, coloca el cazo dos sobre el agua hirviendo del cazo 1 y deja que se vaya derritiendo.
3. Trocea el chocolate con leche y añádelo al cazo.
4. Haz lo mismo con el chocolate negro.
5. Removiendo de vez en cuando, espera a que se derritan y se integren los chocolates y la manteca. Es importante vigilar que no coja demasiado calor, vale la pena que tarde un pelín más en fundirse.
6. Embadurna los moldes con una gotita de aceite.
7. Retira el cazo del fuego y echa una fina capa de la mezcla sobre los moldes (esto es para que se quede perfectamente liso y preciosos por uno de los lados, con los dibujos del molde incluidos).
8. Espera un par de minutos, añade al chocolate restante el arroz inflado y échalo también en el molde.
9. Alisa la superficie y deja enfriar unas horas antes de desmoldarlo.
10. Se guarda muy bien en nevera o en armario, si te gusta menos duro, envuelto en papel de hornear, pero no tendrás que guardarlo mucho tiempo.

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