Bizcocho 1,2,3

No es que esta receta sea un homenaje al mítico programa televisivo de nuestra infancia, ni una referencia a la inmortal comedia de Billy Wilder. Ambos son hitos merecedores de una receta-homenaje, pero no es el caso de hoy. Hoy traemos la receta que quizás sea la más universal para hacer un bizcocho. Su extrema sencillez es la que me ganó para la causa de la repostería, y creo que es el caso de un montón de cocineros aficionados del mundo entero.

El nombre que le damos se debe a que las medidas se toman con el vaso del yogur que utilizamos en primer lugar, y lleva uno de aceite, dos de azúcar y tres de harina. Es fácil de recordar y de repetir. El orden que os pongo es el que creo mejor, después de haber experimentado bastante.

Esta receta es ideal como base para innovar, y se puede preparar tanto en un molde redondo para tarta, en un molde tipo plumcake o en bonitos moldes de papel individuales. En este último caso, podemos ponerles un chorretón de algo dulzón y denso por encima, llamarlas cupcakes, y cobrarlas a precio de oro. Yo (tradicional que es uno) prefiero espolvorearles un poco de sésamo por encima antes de meterlas al horno, presentarlas tal cual y llamarlas magdalenas. Si optáis por esta opción, el tiempo indicado en la receta se reduce drásticamente. En unos 20 minutejos de nada los tenéis listos. En la foto de abajo tenéis el resultado.







Ahora, vamos con esta receta que no hay excusa para probar ya mismo.

Ingredientes:

3 huevos
1 sobre de levadura química
1 yogur natural
1 medida del vaso de yogur de aceite de oliva suave
2 medidas del vaso de yogur de azúcar moreno
3 medidas del vaso de yogur de harina
ralladura de limón

Preparación:

1. Enciende el horno y pon música.
2. Bate enérgicamente los huevos con el yogur y la ralladura de limón.
3. Tamiza la harina y la levadura y mezcla concienzudamente.
4. Añade el azúcar a 2 y bate con la misma energía.
5. Añade 3 a 4, sigue batiendo.
6. Añade el aceite a 5. Bate enérgicamente. No hay dolor.
7. Introduce en un molde aceitado y enharinado.
8. Hornea a 180º durante aprox. 50 min (depende del horno, ya sabes, haz la prueba de la brocheta)
9. Deja enfriar antes de desmoldarlo.
10. Disfruta de su deliciosa sencillez con un buen tazón de lo que más te guste.

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