Dipeando que es gerundio (I): Hummus

Después de un paréntesis publicador (por el que pedimos disculpas a la legión de fans que están todo el día mesándose los cabellos desesperadas por volver a leernos) aquí estamos otra vez. Deberíamos haber vuelto a lo grande, con algún plato sofisticado de los que podrían dejar sin palabras al mismísimo jurado de Master Chef (programa-engendro que despierta nuestro más sincero amor-odio y del que tenemos pendiente una entrada), pero no, aquí estamos con una de esas cosas resultonas que consisten, básicamente, en abrir un bote y usar una batidora. Queremos iniciar una serie dedicada al noble arte del dipeo, ya sabéis, esas salsas tipo paté que te solucionan un aperitivo en un pispás y que recorren la geografía mundial. La serie la inauguramos hoy con el archiconocido hummus, una joya de la cocina mediterránea muy extendida entre esa tribu entrañable de gente que no come carne y le encuentra sabor al tofu. Pues esto es, poco más o menos, un paté de garbanzos, y oiga, para ser vegetariano no está mal.

Recetas hay muchas, todas se basan en los garbanzos y el tahini, que es una pasta de sésamo de intenso sabor y gran untuosidad. Como comprenderéis, en encontrarle el punto a las proporciones de ambas está el secreto. Por lo demás es posible añadirle muchas cosas. Por ejemplo, el blog vegetariano de referencia, Vegetal y tal, nos sorprende con esta receta que incluye cebolla y una versión con remolacha, nuestros amigos de  cocinar-con-ciencia hicieron este con queso de cabra que tiene pinta de estar muy rico. En La receta de la felicidad publicaron este otro de exquisita presentación y que usa ajos asados. Nosotros, para ser el primero, queríamos irnos a lo básico, que fuera sólo un poco más que abrir el paquete del Mercadona, y nos decantamos por seguir esta receta del blog Javi Recetas, cuya solvencia queda demostrada, ya que si pones hummus en google, sólo le gana la wikipedia. Nosotros lo hicimos todo igual, pero sin el perejil y con menos ajo, pero eso es una cuestión de manía personal sin ningún fundamento. Os escribo lo que hicimos a continuación, pero cualquiera de los enlaces de arriba os servirá igual o mejor.





Vamos allá:

Ingredientes:

400 gr de garbanzos cocidos (es el contenido standard de un bote)
2 cucharadas soperas grandes de tahini (se encuentra con relativa facilidad, pero también se puede hacer en casa, como nos enseñan aquí)
1/2 diente de ajo (1 si os gusta mucho)
1/2 cucharada de comino molido.
El zumo de medio limón grandecito.
Una pizca de pimentón dulce.
Un poco de agua.
Aceite de Oliva Virgen Extra (en adelante, AOVE).
Sal.

Preparación:


1. Pon música y abre el bote de los garbanzos. Échalos en un colador y ponlos bajo el grifo.
2. Lava bien los garbanzos. Escúrrelos aún mejor y ponlos en el vaso de la batidora.
3. Pela el ajo, córtalo en trozos más o menos pequeños y añádelo.
4. Añade también el tahini, el comino, el zumo de limón y una pizca de sal.
5. Bate bien, durante lo suficiente para que desaparezcan los garbanzos y la textura sea fina.
6. Si fuera necesario, añade un poco de agua para rectificar la textura. Ten cuidado en este paso, no lo queremos demasiado líquido.
7. Coloca el hummus en un plato o cuenco y desata tu creatividad con una cuchara, haciendo formas y surcos sobre su superficie.
8. Añade un chorrito de AOVE que bañe los surcos creados en 7.
9. Espolvorea con pimentón dulce, con moderación.
10. Sírvelo acompañado de bastoncillos de verduras (nosotros usamos zanahorias) o con pan de pita, o con unos snacks de maíz o de lo que te venga en gana. ¿Será por versatilidad?




Comentarios

  1. Respuestas
    1. Pues claro, ya sabía yo que se me olvidaba algo y el plato no estaba del todo como hubiera querido...lo rectifico ipso facto

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