Cuando uno piensa que ya no le quedan memeces por oír, siempre va alguien y demuestra que no, que siempre hay sitio para alguna tontería más. Resulta que alguien ha destinado recursos para elaborar estudios y fórmulas (me resisto a llamarlo "investigación") y ha determinado que el día más triste del año es el tercer lunes de enero. Lo llaman "blue monday", que en inglés queda todo más chulo, y tal como habréis visto-oído-leído en los medios de comunciación, resulta que es hoy.
Por más que las circunstancias nos animen a darles la razón, ya que estamos de vuelta al trabajo tras disfrutar de un montón de vacaciones atrasadas en el día más desapacible del año y encima empezamos dieta, nos rebelamos contra los agoreros del mundo, y vamos a acabar poniéndole buena cara al frío y a la tristeza del día con esta receta de hoy, con la que retomamos los lunes verdes e inauguramos año blogueril. No es más que una vuelta de tuerca a nuestras espinacas en su jugo, que nos quedó, no es inmodestia, francamente fenomenal.



