domingo, 27 de abril de 2014

Asalto de abril: Pannacotta y pannacotta de fresa

La primavera es una señora muy simpática, pero también es un poco sinvergüenza si me permitís la expresión. Porque mientras nos regala campos floridos y deseos enardecidos de interactuar con nuestro entorno (de las más diversas manera, ya me entendéis) a la vez nos genera eso tan bonito que son las alergias primaverales, o sea que cuanto más te acercas a tu deseo, más desagradable puede ser la reacción que se produzca. Y moqueos aparte, qué se puede esperar de una estación que igual te dice que te altera la sangre, te acelera el pulso y te estresa de pura hiperactividad, que se inventa aquello de la astenia primaveral, una especie de síndrome que te deja chafado y hecho una piltrafa. Por no hablar del resfriadom que nos pillamos cada año el día que salimos a la calle en manga corta porque ayer sudamos la chaquetilla y precisamente en ese momento cambia el tiempo y nos congelamos. Total, que mucho cuidadito con la primavera, que es muy voluble.
Todo esto venía a cuento porque en la receta de hoy, correspondiente al asaltablogs del mes de abril y extraída de esta del fantástico blog Tartis y Más, utilizamos una fruta típicamente primaveral que también es un poco sinvergüenza: las fresas (en realidad fresones, que es lo que se comercializa) son esas frutas que te llaman la atención en el súper, tan rojas y tan preciosas que no puedes sino llevártelas a casa y en cuanto quitas el plástico a la cestita, empiezas a sacar unas pochas y otras tiesas como madera y te quedas con menos de la mitad que valgan la pena. como con la primavera, hay que andarse con cuidado con las fresas. Hecha esta salvedad (comprad más fresas de las estrictamente necesarias, porque alguna acabará en la basura, inservible) el postre de hoy es de lo más fácil y resultón que ha pasado por aquí. Ya veréis qué sencillito.




miércoles, 16 de abril de 2014

Galletas de mantequilla, hechas con sello


Hoy, una demora injustificada, una consulta científica y una recomendación blogueril. Tres por el precio de uno, en El Tio Pep. Los que nos sigáis en facebook os habréis dado cuenta de que esta receta lleva ya tiempo en cartera, porque publicamos estas mismas fotos con gran alborozo hace ya algún tiempo. Por aquel entonces alguien nos acusó de ser "unas malenis de libro" y del shock subsiguiente nos hemos resistido a publicarla todo este tiempo. El bribón en cuestión se llama Javier, dueño del blog cocinar con-ciencia que todos conoceréis por publicar las más acertadas crónicas de los realitys cocinillas de la tele. No debería recomendarlo porque me llamó Maleni, pero se lo perdonaremos, ya que esta entrada incluye una consulta para su sapiencia científica. 

A ver, Don Javier, el secreto para que estas galletas hechas con sello salgan con su forma perfecta y no se desparramen cual pinstrosity es que entren en el horno lo más frías posible, procedentes del frigorífico, truco que pillamos de esta entrada de Uno de dos. ¿A qué ley de la termodinámica responde esto? Espero su aportación en la zona de comentarios. 

Por lo demás, la primera versión que hicimos resultó un poco insulsa, así que les hemos añadido la almendra, que es un comodín. En cuanto al sello, lo compré impulsivamente en esa especie de hijo bastardo de un ikea y un bazar chino que son las tiendas Tiger. Es de silicona, algo más engorroso pero mucho más barato que los de verdad de la buena, pero funciona relativamente bien.


domingo, 30 de marzo de 2014

Asalto de marzo: Galletas de muesli

Otra vez está aquí el asaltablogs, fiel a su cita con el último domingo de mes. Hoy os traemos unas galletas de cereales semi-integrales muy pero que muy sanas que son ideales, mira por dónde, para desayunar un domingo tranquilamente. Este mes el blog asaltado es Postres originales. os recomendamos mucho que os paséis por allí a dar una vuelta. Nosotros hemos elegido estas galletas que Pilar publicó para San Valentín con forma de corazón y una bonita decoración de glasa real. Si queréis añadirle el toque cuqui, podéis ver la receta original, decoración incluida, aquí.

Por cierto, os recuerdo que todo este tinglado es producto de la maléfica mente criminal de Conxy, del blog Gastroandalusí que ha pesar de las complicaciones de la vida moderna está siempre ahí al pie del cañón dándolo todo para ser la lideresa de esta banda de ladronzuelos tan arrojados pero a la vez tan majetes que se reúne cada fin de mes. Es un placer ir por ahí robando con vosotros y vosotras, compañer@s! Y un abrazo muy fuerte para la jefa después de una semanita complicada!

Ya veis que la primavera me baja los niveles de ironía y me pone un poco tontorrón, y eso que no les he puesto la glasa a las galletas!


miércoles, 26 de marzo de 2014

Dipeando que es gerundio (III) : Huevotomate

Esta es la especie de sección que tenemos de diferentes salsas espesas de alrededor del mundo para poner con unas tostaditas, unas simples patatas de bolsa o unas crudités (que es un nombre un poco maripiji para llamar a unos bastoncitos de verduras crudas)  y mojar como si no hubiera un mañana. Hoy, sin embargo, no vamos a irnos de viaje a exóticos destinos mediterráneos como ya hicimos en nuestras dos anteriores ediciones (el hummus y el satziki) sino que no vamos ni a salir a la puerta de casa. Porque antes de que nos volviéramos tontos y aprendiéramos palabras como dipear, crudité, esferificación o, pongamos por caso, vegano, nuestros antepasados tenían una cosa que llamaban algo así como moje, que te solucionaba una cena con un buen trozo de pan y algo para mojar con él, normalmente algo sencillito, una ensalada con caldico o una fritanguita de verduras del huerto, que no estaban los tiempos (como ahora mismo, pero en plan bestia) para muchas alegrías cárnicas. 

Una de esas cosas es esta especie de revuelto que no tiene más que dos ingredientes, pobre pero resultón, y tan fácil que nos costará llegar a los diez pasos en la receta. Nosotros lo hemos hecho tal cual en varias ocasiones pero hoy lo hemos sofisticado mínimamente con una cucharadita de miel que le aporta un toque diferente, pero sin alejarnos demasiado del original. La única clave es no pasarse con el aceite, o bien escurrirle muy bien el sobrante antes de emplatar. Lo hemos acompañado de pan recién tostado en rebanadas finas y, por cierto, el nombre nos lo acabamos de inventar.

¿Vamos al lío?

Ingredientes (para cuatro dipeadores): 

400 gr de tomate triturado (un bote de los normales)
2 huevos
2 cucharadas de aceite aprox
1 pizca de sal
1 cucharada de miel
1 barra de pan 

1. Pon música y calienta el aceite en una sartén.
2. Añade el tomate y mueve bien. 
3. Añade una pizca de sal. Sofríe diez minutos.
4. Casca los huevos en un cuenco y bátelos un poco con un tenedor.
5. Añade la miel al tomate y sofríe un par de minutos más sin dejar de mover.
6. Incorpora el huevo y no pares de mover la mezcla hasta conseguir la textura deseada (esto va a gustos, a nosotros nos gusta más consistente, como ves en la foto).
7. Corta el pan en rebanadas finas.
8. Tuesta el pan.
9. Sirve el pan caliente con el huevotomate a temperatura ambiente o aún templado.
10. Degústalo en buena compañía, compartiendo esta especie de chute de autenticidad que te deja patitieso.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Frittata de improvisación


Sí, nos gusta el huevo muy hecho, ¿qué pasa?
Al igual que superman ni era un pájaro ni era un avión, nuestra protagonista de hoy, ¿es una quiche? ¿es una tortilla? No, es una fritatta. Y efectivamente no es una quiche porque no lleva base de masa quebrada, ni tampoco nata, cosa que agradecerán vuestras lorzas, y no es una tortilla porque lleva queso, los ingredientes se ponen sobre el huevo y no mezclados con él y se termina en el horno. Tradicionalmente es una plato de aprovechamiento, de origen italiano como su nombre os habrá dado a entender. En principio se trata de aprovechar las sobras de una macarronada, por ejemplo, para hacer esta especie de pastel salado. Por eso muchas recetas de la red incluyen pasta en su lista de ingredientes.
Nosotros nos hemos tirado por la otra calle, que es la de abrir la nevera, ver que te quedan una pocas verduras de esas que tienes que gastar sí o sí, unos huevos y poca cosa más, piensas en llamar al chino y entonces recuerdas que una vez en casa de un amigo tomaste algo que llamaban frittata, improvisas y de pronto ves que el destino ha querido que esos restos a punto de pochamiento tengan las proporciones ideales para hacer algo estupendo en no demasiado tiempo. Luego está la cuestión de si se parece de verdad en algo a una auténtica fritatta, pero a veces eso es lo de menos. Os dejamos la lista de ingredientes que nosotros usamos, pero los deberes de hoy son que abráis la nevera e improviséis. Ya nos diréis qué tal.


domingo, 23 de febrero de 2014

Asalto de febrero: Scones integrales


Cuando eres un asaltablogs, hay dos maneras de llegar al último domingo de mes. Una es despertarse tranquilamente, preparar el desayuno y sentarse a ver los asaltos de los demás, casi sin recordar de qué iba el nuestro, porque la entrada lleva programada desde el día seis o siete, cocinada desde el cinco y elegida desde el mismito primer día  en que se descubrió quien sería el asaltado del mes. La otra es ponerse especialmente el despertador para levantarte temprano, aunque sea domingo, para ponerte a redactar (en casos extremos, a cocinar) porque, una vez más, te ha cogido el toro. Las dos maneras, no creáis, tienen su encanto. Nosotros somos más de la segunda, hay que confesarlo, ¿y vosotros?

Bueno, el caso es que son las nueve y pico, y si queremos llegar a tiempo, tenemos que ir abreviando: 
-Os recordamos que el blog asaltado del mes de febrero es Al calor del horno, un blog fantástico. 
-Nosotros hemos elegido esta receta de scones integrales, que Bego prepara con dátiles y nosotros hemos dejado sin tropezones. 
-Esta especie de híbrido entre bollo y panecillo de origen británico, con su característico corte en el centro, que se le forma casi por arte de magia al hornearlo, es allí un acompañamiento muy típico para el té de las cinco, y canónicamente se rellena de mantequilla y mermelada. 
-Nosotros, sin embargo, hemos probado también con rellenos salados (fiambre de pollo y rúcula, salmón con pepino) y el resultado ha sido muy interesante.
- El resultado estaba exquisito, el único truco es intentar trabajar rápido para que la masa no coja mucho calor, o, si tenemos tiempo, pasarla por la nevera antes y después de formar los panecillos, tal como indicamos.
-Ya sabéis que la genial idea de este reto surgió de la brillante mente criminal de nuestra jefa, Conxy, del blog Gastro Andalusí. aquí tenéis toda la información del reto

Vamos, rapidito rapidito, a por la receta:

miércoles, 19 de febrero de 2014

Crema de zanahoria y manzana


¿Habéis creído alguna vez una cosa muy firmemente para actuar a continuación conforme al principio contrario? ¿Alguna vez habéis dicho que sí mientras por dentro os moríais de ganas de decir que no? ¿Cuantos de vosotros habéis consolado un fracaso en la báscula comiendo un dulce hipercalórico? Yo digo que sí a todo, un poco inconscientemente, como cuando le damos al sí a todo en el ordenador y que Dios reparta suerte. Y es que la vida está llena de pequeñas contradicciones, y de algunas grandes también, que si no se nos van de las manos pueden incluso ayudar a que el día a día sea más agradable y divertido. Porque no me diréis que no es un aburrimiento ser perfectamente coherente en todo momento con nosotros mismos y con los demás.

El caso es que hoy volvemos, después de un tiempo sin publicar, dominados por el espíritu de la contradicción. Os explico: regresamos con nuestros lunes verdes, aunque hoy es miércoles y en la receta no hay nada de color verde por ningún lado. Eso sí, es una receta muy sana, muy fácil, con un color vistosísimo de la muerte, cien por cien vegetal, que está muy rica y que nos descubrió una combinación ganadora: zanahoria, manzana y comino. ¿Qué más queréis?




domingo, 26 de enero de 2014

Asalto de enero: Mini hamburguesas vegetales


Este mes el asaltablogs es un homenaje a la bloguera Carolina Mendez Lamazares, tristemente desaparecida. Yo apenas la conocía, salvo por sus amables comentarios en nuestros asaltos y su actividad en la página del grupo, pero como al resto de los compañeros asaltantes la noticia me golpeó como un mazazo. Lo arbitrario e injusto de la muerte me deja siempre atónito, especialmente cuando es una muerte tan injusta, tan arbitraria, tan dificil de entender, de alguien tan joven que deja tanto amor dado y recibido, según se desprende de los retazos de su vida familiar que Carolina dejaba apuntados entre receta y receta. Unas vacaciones en El Hierro, una sangría preparada junto a la piscina, un pequeño pinche recortando galletas...En fin, tengo en esto de los asaltos compañeros y compañeras que seguro habrán escrito hoy bellas palabras. Yo, que no valgo para estas cosas, prefiero sumarme a la admiración por Carolina y al consuelo para los suyos desde un respetuoso y reflexivo silencio.   

En cuanto a la receta, nosotros hemos elegido estas hamburguesas vegetales que, aunque eso hoy es lo de menos, han salido muy ricas.

lunes, 20 de enero de 2014

Ensalada de mozzarella y nueces, con vinagreta de arándanos

Hoy la cosa va de confesar apego al tópico. Por ejemplo, confieso que me encanta decir "¡hey, hasta el año que viene!" cuando te despides de alguien el día treinta y uno de diciembre para volver a verlo el día dos de enero. Y si lo acompañas de una risita cómplice como diciendo, "es una broma, mira qué gracioso, por si no lo habías pillado ninguna de las infinitas veces que has oído lo mismo en los años de tu vida", entonces ya es la repanocha. Siguiendo por esa línea, hoy, que es nuestra primera entrada del año, hay que empezar diciendo un alto y claro ¡Feliz año nuevo!, aunque la verdad es que uno nunca sabe cuando es el momento de dejar de decirlo, y ya estamos a veinte. La frontera es difusa, pero como el deseo es sincero y hace falta gritarlo mucho para que se cumpla en estos tiempos, ahí lo dejo. Y por duplicado. Y en mayúsculas, qué narices! ¡FELIZ AÑO NUEVO A TODOS!

Bueno, y para seguir aferrados al tópico, empezamos el año desintoxicándonos y desoxidándonos y aligerándonos y recuperándonos de los excesos con esta ensalada tan supersana que hemos aliñado con unos arándanos rojos secos ahora que desde hace unos meses "ese" supermercado los ha incluido entre su oferta. Nosotros la hemos presentado en vasitos individuales que queda la mar de resultona como aperitivo o en un buffet, que es lo que teníamos la primera vez que la preparamos, como podréis ver al final, si seguís leyendo. La idea de ponerle los arándanos a una ensalada nos la dio esta receta del blog de Ana María Gutiérrez, Cocinando entre Olivos.

Vamos al tema, que es fácil como si fuera una ensalada:


domingo, 29 de diciembre de 2013

Asalto (invisible) de diciembre: Pollo relleno a la cerveza, con almendras y champiñones



Aunque nos pilla enmedio de la vorágine de las fiestas navideñas, hemos hecho un hueco para comer aún un poco más, ya que como cada último domingo de mes, toca asaltar un blog. Este mes, por ser Navidad, la cosa ha sido especial y hemos llevado a cabo el Asaltador Invisible. Cada uno de los ladronzuelos y ladronzuelas ha robado por sorteo a otro, de tal manera que todos hemos sido ladrones y también víctimas. La verdad es que estoy deseando saber quien ha entrado de puntillas en nuestra cocina, ha estado husmeando y se ha llevado algo sin que por aquí siquiera nos enteremos. Espero, compañera (o compañero), haberte ayudado a preparar algo rico.


A nosotros nos ha tocado Cocinando con Yasene, un blog joven (aún no ha cumplido su primer año de vida) y con pocas pero suculentas recetas. De todas ellas nos llamó la atención estos muslos de pollo rellenos que hemos simplificado y a la vez adaptado para una ocasión festiva utilizando un rollo ya preparado, como los que podéis encontrar envasados en vuestro supermercado, o hecho de forma menos industrial en muchas carnicerías. Por lo demás no hemos cambiado apenas nada. Nos hizo gracia el uso de la salsa de soja y de las almendras, porque nos lo tomamos como un guiño al pollo con almendras del chino de abajo de casa de toda la vida. El caso es que, guiños nostálgicos aparte, quedó fenomenal y nos solucionó, servido con unas patatas al vapor, el plato principal de una de tantas comidas de compromiso de estos días.

Vamos allá?

jueves, 26 de diciembre de 2013

Mazapán

El croissant que quiso ser baguette
No parece que el día 26 de diciembre sea el más adecuado para presentar esta receta. Seguro que ya estáis un poco empachados de dulces típicos. La Navidad es lo que tiene, que empacha. Afortunadamente es sólo una vez al año, como decimos siempre, pero lo malo es que todavía nos quedan dos asaltos en esta especie de tour de force de la gula en que se han convertido los últimos días del año.

Pero es una frivolidad, diréis, quejarse de empacho cuando alrededor tenemos gente pasando necesidad, aquí muy cerquita, y no menos cierto es que la mayor frivolidad es el empacho en si. Sería mejor comer menos y compartir más? Seguro que sí, pero es un viejo dilema, porque es cierto que en fiestas especiales quieres que tu gente se sienta especial, y darles lo mejor, y eso incluye la alegría de una buena mesa. Pero un poco de mesura y de conciencia nunca está de más.

Y nosotros, por supuesto, en nuestro estilo, seguiremos ironizando sobre las cosas que nos parecen aburridas, estresantes, tristes o cutres en nuestras reuniones familiares navideñas, aunque en el fondo sabemos que es una gran suerte tener cosas para compartir y gente maravillosa con quien compartirlas. Que una cosa no quita la otra.

Dicho esto, vamos con la receta de hoy. Un mazapán de honda estirpe toledana, con todas las de la ley, y que es una auténtica maravilla que nos encanta por su simplicidad: azúcar y almendra a partes iguales, como nos recomienda Monsieur Cocotte aquí. A nosotros el intento de hacer un trampantojo de baguettes nos salió regular. Preguntados en facebook y wassapp, nuestros amigos asimilaron la forma más a los minicroissants que a las barras de pan. Quedó claro, pues, que no somos los mejores modelando, pero el sabor era fantástico, a años luz de los mazapanes cutres que llevaron a El comidista a escribir cosas como estas. La airada reacción en contra de algunos de sus lectores me llevó a las reflexiones que de forma algo deslavazada he expuesto más arriba.

Venga, vamos a amasar, que es bueno para el estress.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Pastas de Navidad Reloaded


En estos días de paz y felicidad me llena de orgullo y satisfacción poder deciros que aunque el mes de diciembre se nos ha complicado un pelín, hemos sacado por fin una tarde para ponernos a amasar y hornear como si nos fuera la vida en ello. Y es que, como dice mi abuela, muy mal tienen que estar las cosas para que no hagamos una docenita de rollitos. Ella, que es muy sabia, ha estado esta semana de gira (literalmente, familia y amigos se pelean por sus servicios de consultoría). Y yo, que soy su más aventajado discípulo, pensando que muchos de vosotros os habréis quedado sin asesorar, he pensado recordaros que tenemos del año pasado las recetas básicas de la Navidad en la familia Sirvent. Este año, a partir de mañana, haremos cositas nuevas. Irán viendo la luz estos días, si el tiempo acompaña y las prisas no, pero mientras tanto, aquí tenéis un Remember. Mucho ojo que esto es Patrimonio de la Humanidad:

Almendrados enfriando en rejilla
1. Los Rollitos de vino son una maravilla de simplicidad con un resultado un tanto seco pero exquisito. Ideales para maridar con una buena mistela. Podéis verlos aquí.

2. Les quatre iguals deben su nombre a que solo tienen cuatro ingredientes en idéntica proporción: Azúcar, harina, manteca y esa maravilla llamada almendra molida. en casa desde tiempo inmemorial, y en nuestro blog aquí.

3. Los mantecados de aceite de oliva son una delicia muy mediterránea y de honda raigambre (toma expresión viejuna) Perfectamente compatibles con una dieta vegana, los podéis ver aquí.

4. Si en Les Quatre Iguals lo que brilla es la almendra, en los almendrados ya es la absoluta protagonista. Si queréis los podéis ilustrar con un poco de ralladura de limón, pero los básicos son los que os presentamos aquí.



martes, 17 de diciembre de 2013

Mousse de castañas, con extra de chocolate

Con la Navidad, como ya sabréis los que nos seguís, tenemos en EL TIO PEP una curiosa relación amor-odio. Reconocemos que es una fiesta vendida al consumismo y preñada de falsa bondad que acaba dando cierta pereza, pero de repente llega un día que nos entra de golpe el espíritu navideño y sin darnos cuenta transformamos el blog en una apoteosis de dorados buenos sentimientos.

Concretamente, nosotros en la familia inauguramos la temporada en torno al día 13 de diciembre (Santa Llúcia, para más señas) con una comida en casa del que suscribe. Luego vamos a casa de los padres de los sobrinos de EL TIO PEP y ya luego toman las riendas del asunto las gloriosas manos de nuestras santas madres. Esto hace que, felizmente para mi, los quebraderos de cabeza gastronómicos terminen más o menos el día quince de diciembre. Sí, ya sé que está muy feo regodearse en la desgracia ajena dando envidia a diestro y siniestro, así que nos paramos ahí.

El caso es que este año terminamos esa comida que nos tocaba preparar con un  postre espectacular que ha supuesto uno de nuestros mayores éxitos. Esta mousse de castañas queda esponjosa y con una textura cremosa suprema. Bien es verdad que podéis potenciar el sabor de la castaña (que es la auténtica protagonista) usando chocolate con leche o blanco, pero nosotros nos atrevimos con el choque potente del cacao puro, y como la vida acaba recompensando a los osados, triunfamos rotundamente. 

La receta es más o menos esta, del blog uno de dos, con una capa menos y con alguna pequeña variante en la proporción de los ingredientes. Y además es muy fácil. La única pega es que pelar las castañas puede ser un infierno, pero como todo está en internet, encontramos dos trucos que funcionan razonablemente bien. Este de Paco Roncero y este de Su, de webos fritos. Por lo demás, basta con tener respeto al tiempo que tarda la mousse en cuajar antes de añadir la cobertura. 


¿Nos ponemos al tajo?