Ensalada cítrica de desintoxicación


Aunque todos los años me propongo ser comedido con el comer y el beber de estos últimos quince días, siempre acabo saltándome estos buenos propósitos y llego al último bocado de roscón de reyes con una sensación de estar intoxicado de grasas, glucosa y alcohol. Así que me resulta imposible imaginar una cena más adecuada para el día siete de enero que una ensalada. Ha desintoxicarse tocan.

La prota de nuestra ensalada de hoy es la naranja. Una fruta de aires tropicales que sin embargo está en pleno apogeo en los meses más fríos. De hecho, si vivís por aquí cerca es posible que tengáis la inmensa suerte de experimentar el placer de comer una naranja recién cogida del árbol. Quien más quien menos tiene un naranjo cerca o algún bienintencionado dueño de un naranjo que te regale, como me ha pasado a mi, unos cuantos kilos. Un chute de vitaminas, un tratamiento antióxido y una defensa contra los resfriados en una misma tanda. Nosotros la colocamos sobre escarola, nuestra lechuga de invierno preferida, y le ponemos unos gajos de pomelo rosa, del que podéis prescindir si no sois muy aficionados a su toque amargo. Y para rematar, un puñadito de pasas y pistachos. Sí, ya sé que he dicho que íbamos en plan desintoxicador y ligerísimo, pero no vamos a dejárnoslo todo de golpe o no soportaremos el mono. Tampoco pasa nada por cuatro pistachos,  no me seáis talibanes.



Vamos a ello:

Ingredientes:

Un buen puñado de escarola.
3 naranjas, o dos naranjas y medio pomelo.
Un puñado de pistachos y unas cuantas pasas.
Aceite, sal, vinagre, pimienta.

Preparación:

1. Pon música y corta, lava y centrifuga la escarola. Ponla en un bol amplio. Reserva.
2. Pela los pistachos. Reserva. Abre el envase de las pasas. Reserva.
3. Pela los cítricos y extrae los gajos eliminando cualquier resto de telilla blanca. Trabaja sobre un bol para ir recogiendo los jugos.
4. Ve colocando los gajos en un plato. Muele un poco de pimienta sobre ellos. Reserva.
5. En un bote o tarro que puedas cerrar, añade los jugos cítricos obtenidos y un chorrito de buen vinagre.
6. Añade aceite (aproximadamente cuatro partes por cada una de zumo+vinagre). Cierra el bote y agita con ganas.
7. Aliña la escarola con esta mezcla, sin pasarte en cantidad. Añade sal al gusto y remueve bien.
8. Coloca la escarola en los platos definitivos. Añade por encima la naranja y el pomelo, con protagonismo de la primera o incluso prescindiendo del segundo.
9. Añade unas pasas y unos pistachos.
10. Siente como con cada bocado se va depurando tu organismo. Marida con agua.

Comentarios

  1. Te doy un nuevo aliño para esta estupenda ensalada, sin ninguna intención de desvirtuar la receta original:
    El zumo de una o dos mandarinas, con una cucharada de miel, un poco de pimienta negra y emulsionar con dos o tres cucharadas de aceite. Se puede completar con una pizca de almendra en dados tostadas.

    Y se acabó la limpieza.

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